Este año 2008 se celebra el Año Internacional Polar y aprovechando el mismo se celebró el mes pasado en Málaga las I Jornadas Malacitanas de Estudios Antárticos. Aunque la investigación y el estudio de la Antártida pueda parecer anecdótico y fruto más de la curiosidad y del deseo exclusivamente de conocer que del interés práctico que se pueda derivar del mismo, lo cierto es el funcionamiento del ecosistema antártico determina en gran medida lo ocurre en el resto del planeta. Su comprensión nos puede ayudar, por tanto, en problemas como el del cambio climático.La influencia del Antártico es fundamental en los procesos de enfriamiento y calentamiento de los océanos, lo cual determina la estabilidad climatológica del planeta. En relación con tema, se publicó hace ya unos meses una noticia que hacía referencia a que el oceáno Antártico, uno de los más importantes sumideros de carbono del mundo, puede haber alcanzado su punto de saturación. Este océano juega un papel fundamental en la regulación de las temperaturas globales, ya que absorbe una gran parte de las emisiones de CO2 del planeta.
Gran parte del CO2 emitido a la atmósfera no se queda ahí, sino que es absorbido por los mares, las plantas o el suelo. El mayor depósito de CO2 es, con diferencia, los sedimentos tanto de la tierra como del mar, y en su mayoría está en forma de carbonato cálcico. El segundo mayor depósito es el fondo del oceáno, donde el carbono se encuentra fundamentalmente disuelto como iones carbonato y bicarbonato. Se cree que aproximadamente un tercio del CO2 que producimos por el consumo de combustibles fósiles es absorbido y almacenado en los océanos por procesos físicos de disolución y biológicos al ser captado por el fitoplancton en la fotosíntesis.
Pues parece que esta tendencia se puede estar invirtiendo, y el mar podría convertirse incluso en un generador más de CO2. Una de las causas podría estar en el calentamiento global, ya que el CO2 se disuelve más fácilmente en agua fría que en agua a más temperatura. Por otro lado, este calentamiento alteraría el balance entre los gases que producen por fotosíntesis los microorganismos marinos y los de su respiración.
Lo que está claro es que existe una gran descompensación entre los estudios de la atmósfera y los del mar. Los oceános constituyen las tres cuartas partes del planeta y están en contacto directo con la atmósfera, con lo cual, parece evidente su influencia en la composición química atmosférica.

1 comentarios:
juan pablo 1A
hola:
me a gustado el texto, aunque da un poco de pena,espero que no se derrita mas los polos.
saludos.
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